Portada » Álvaro Arbeloa elogia a Mourinho antes de la Champions: “Mourinho es un espejo para mí, por supuesto”

Álvaro Arbeloa elogia a Mourinho antes de la Champions: “Mourinho es un espejo para mí, por supuesto”

Álvaro Arbeloa elogia a Mourinho antes de la Champions: “Mourinho es un espejo para mí, por supuesto”

Álvaro Arbeloa, técnico del Real Madrid, afronta en el Estadio da Luz su primera comparecencia en la Champions League como visitante tras asumir el banquillo blanco. En la rueda de prensa, situó el foco en José Mourinho, en el Benfica y en la exigencia del reto, mientras el conjunto de Chamrtín busca entrar en el top 8 de la liga con un vestuario que empieza a asimilar su mensaje

El escenario no fue uno más. Álvaro Arbeloa comparecía por primera vez como entrenador visitante en la Champions League, y lo hacía en el Estadio da Luz, donde el Real Madrid se juega buena parte de su posición en la ‘fase de liga’. Un recinto que trae grandes recuerdos en la historia del club blanco.

Por ello, la rueda de prensa fue algo más que una previa deportiva. Arbeloa la convirtió en una declaración de principios, marcada por el peso de la memoria, la figura de José Mourinho y la exigencia de un partido que no admite medias tintas.

Mourinho, respeto absoluto y distancia consciente

El técnico salmantino no ocultó su emoción al hablar del portugués, después de que Mourinho le dedicara elogios públicos horas antes. Arbeloa confesó que había seguido atentamente sus palabras y las recibió desde un plano profundamente personal.

Un orgullo tremendo escuchar todo lo que ha dicho de mí. Emocionado y feliz, porque ha sido para mí mucho más que un entrenador. Sobre todo, a nivel personal, ha sido muy importante durante toda mi carrera”, explicó.

Arbeloa subrayó que la relación va más allá del fútbol y que hoy considera a Mourinho un amigo. También dejó claro que el reencuentro será especial, pero sin sentimentalismos en el césped. “Sé que querrá ganar, porque conozco lo competitivo que es. Pero yo también”, añadió, marcando el tono de la eliminatoria.

Un espejo donde mirarse para crecer

Lejos de caer en la nostalgia, Arbeloa quiso definir su lugar. Reconoce la influencia de Mourinho, pero rechaza la idea de imitarlo. “Mourinho es un espejo para mí, por supuesto. Lo dije el primer día: no habrá nunca nadie como José. El que trate de imitarle y ser igual, fracasará. Mi éxito será ser yo mismo”.

El entrenador blanco explicó que ha intentado aprender de él sin perder identidad, consciente de que el reto ahora es construir un camino propio en un club donde el pasado pesa tanto como el presente.

Un Benfica que no permite distracciones

En lo estrictamente deportivo, Arbeloa fue rotundo al hablar del rival. El Benfica es, para él, uno de esos equipos que no concede margen al error, independientemente de nombres o circunstancias. “Para nosotros es un partido importantísimo. Necesitamos los tres puntos ante un grandísimo equipo. Si queremos ganar, debemos estar muy concentrados y jugar al límite los noventa minutos. La dificultad será máxima”, analizó.

Arbeloa hizo balance de sus primeras semanas al frente del equipo y se mostró satisfecho con la respuesta del grupo, aunque sin triunfalismo: “He visto un grupo muy comprometido, predispuesto a escuchar y trabajar. Aún tenemos mucho margen de mejora y tenemos que ser, si queremos aspirar a todo, un equipo que haga muchas cosas y bien”.

El técnico insistió en que el camino pasa por el trabajo diario y por construir comportamientos colectivos sólidos, más allá de resultados puntuales.

Talento, liderazgo y matices tácticos

Al hablar de nombres propios, Arbeloa fue preciso. De Jude Bellingham destacó algo más que su calidad: “He visto un jugador con unas condiciones excepcionales, pero más allá he visto a un líder”. Amplió el foco a Kylian Mbappé y Vinícius Júnior, a quienes considera capaces de marcar diferencias al máximo nivel, aunque dejó claro que el equipo no puede limitarse a esperar su inspiración.

También tuvo tiempo para elogiar sin reservas a Arda Güler: “Tiene talento, visión, último pase. Es muy joven, con muchísima mejora, y está trabajando muchísimo. Con el tiempo será importantísimo a nivel mundial”.

Carreras refuerza el mensaje desde el campo

La comparecencia se completó con Álvaro Carreras, que confirmó desde dentro el impacto del nuevo técnico: “Viene con una idea clara: que seamos nosotros mismos, que disfrutemos con el balón, que corramos juntos y estemos unidos en los momentos difíciles”.

El lateral asumió la presión como parte natural del club y dejó claro que el regreso a Lisboa no altera el objetivo. “Venimos a por los tres puntos. Si jugamos nuestro fútbol, los sacaremos”, concluía.

Arbeloa afronta su segunda gran noche europea como entrenador con respeto por el pasado y ambición por el presente. Lisboa no será un homenaje, sino un examen, y el técnico blanco parece tener claro que el mejor tributo a sus referentes es competir sin miedo, con identidad propia.